domingo, 20 de julio de 2014

OPINIÓN PERSONAL




        Éstos, son unos de los primeros versos que escribió." Lo bueno, si breve, dos veces bueno"


        Quizá, alguien piense que estoy chalado
        y habrá quienes piensen que estoy loco.
        Todo lo que hablen me importa muy poco,
        pues quien escribe, está bien despejado;
        chalado está, quizá también trastornado,
        aquel que nunca escribe, ni lee tampoco.

domingo, 6 de julio de 2014

A ELEUTERIO SANCHEZ "EL LUTE"

Su humildad y sentido crítico ante las injusticias, le llevó a escribir en 1994, este soneto dedicado al "Lute", que hoy hago público, con motivo de la publicación de su 3º libro titulado:"El hombre a quien llamaron El lute".


        Por apropiarte de trivial gallina
     Eleuterio, estuviste en cárcel preso
     y con sangre pagaste tu ser avieso
     que aún hoy, cierta gente te recrimina.

        A ti, buen "Lute", te tocó la china
     por cometer tan gravísimo exceso,
     ruin acción, sólo propia de un poseso
     que por robar pollos, labró su ruina.

        Si en vez de robar una ponedora
     habrías trincado dos mil millones,
     no hubieses estado preso ni una hora.

        Te digo Eleuterio, que las prisiones
     se hicieron para quien limosna implora
     y para quien trinca, un par de capones. (?)

lunes, 2 de junio de 2014

VIZMAYA, BRAVÍA Y AGRESTE



      Sois gran Vizmaya (con uve),
   monte de noble nacencia
   y por un prócer os tuve,
   desde que en mi adolescencia,
   en vuestros lares estuve.

      El astro Sol os calienta,
   el viento del sur te azota
   y aunque derribarte intenta,
   contra tu atalaya choca,
   se desintegra y ¡revienta!.

      ¡Vizmaya de mis amores!
   pico de alcurnia preclara
   donde florecen mil flores,
   que tu jardín nos depara
   para admirar sus colores.

      De Hoznayo eres, su vigía,
   desde tiempo inmemorial
   y le cuidas noche y día
   cual guarda municipal
   a un concejal cuidaría.

      Tu cresta es un grato ver,
   que no lo cambio por nada
   y ver tu yerba crecer
   al despuntar la alborada,
   es grandísimo placer.

      Tenerte cerca de mí
   y ver el azul del cielo
   acariciándote a ti,
   es cual pisar en el suelo
   sobre una flor de alhelí.

                      1995

A HOZNAYO LE DEBO TANTO...


      En 1950 conoció a Laura, su amantísima esposa durante 58 años. A raíz de su matrimonio, se asentó en Hoznayo y allí permaneció hasta el final de sus tiempos, sin olvidarse nunca, de su San Antonio natal.

      Es tan tierno y delicado
   en nuestro Hoznayo el amor,
   que infinito es su valor
   y si fuese valorado
   su precio sería un primor.

      ¡Hoznayo de mis amores!
   fértiles son tus praderas
   y tus mujeres, señeras,
   son más bellas que las flores
   de cálidas primaveras.

      Entre el Vizmaya arrogante
   y el Cantasol altanero,
   discurre un río truchero
   cuyas aguas son un cante,
   que sólo entona ¡te quiero!.

      Acá la mies de Calante
   y allá el barrio La Canal,
   son de una belleza tal,
   que ni el más bello diamante
   les baja del pedestal.

      El cierro del Pedregal,
   Solises y Las Barreras;
   son bellísimas praderas
   de este Hoznayo sin igual,
   cuna de vacas "punteras".

      A Hoznayo le debo tanto,
   todo cuanto soy le debo
   y si he llegado a longevo,
   a pesar de algún quebranto,
   a Hoznayo, conmigo llevo.

      Cantares son de un poeta,
   que antaño fue ganadero
   y a fuerza de ser sincero,
   hoy no valgo una peseta
   ¡pero tengo, cuanto quiero!.

                                    2008

     

jueves, 29 de mayo de 2014

RÍO AGUANAZ



 
   Amó los campos y las montañas, los ríos y las fuentes. La Naturaleza era su paraíso.

      Quien se honró con tu amistad
         y junto a ti fue medrando,
            aún te sigue recordando
               con tu limpia y noble faz.
      ¡Que bello eres, Aguanaz
          y que vivaces tus truchas
            siempre sagaces y duchas,
              ante el pescador tenaz.
      Tu sin igual nacimiento,
        se asemaja al paraíso
          porque Dios así lo quiso,
            cuando creó el firmamento.
      Y tus cristalinas aguas,
         sobre la arena dorada,
           van cantando una tonada,
             por el todo Entrambasaguas.
      Aún recuerdo el viejo puente
         sobre tu cauce asentado,
           y tantas veces pisado
              por este cauto escribiente.
       Que con sudor en la frente,
          venía de cualquier prado.
            ¡Río Aguanaz!, tú me has dado
                amor y querer ingente.
      En tu lecho me bañé,
        a nadar, en ti aprendí,
          junto a tus aguas crecí
            y mi sed, en ti ¡sacié!
     ¡ Nunca una trucha pesqué
         y si en penumbra me vi,
           a tu regazo acudí
              y siempre una luz hallé!
      Mas, ni moliendas de grano,
         ni rodetes, ni saitinos
           quedaron en tus molinos,
             que a finales del verano,
                de tus aguas precisaban.
                   Ni saludan molineras
                       melosas y zalameras,
                          que con tercias maquilaban.
      Te sigo Aguanaz, queriendo,
           cual quiero a mi patrimonio
              y cuando voy a mi San Antonio,
                 me satisfago bebiendo
                     agua fresca en tu manantial.
                         ¡Mil besos, río truchero,
                               te envío con un "te quiero"
                                   desde éste, sin par Arral!

       Enero de 1995

viernes, 9 de mayo de 2014

AL SANTO ANTONIO




    Nuestro amado San Antonio
no sé si el de Padua o el abad,
nos honró con su amistad
y empeñó su patrimonio
en sanar mi enfermedad.

   Y a fe que bien me curó
tan excelso cirujano,
portador de diestra mano
pues nunca un hospital, vio
galeno más soberano.

   Manejaba el bisturí
cual el más diestro doctor
y operaba con amor,
algo que yo mismo vi
sobre el lecho del dolor.

   No abandones probo santo
a nuestra querida ermita,
porque con su agua bendita
se lavan lamento y llanto
y la gracia fructifica.

   De vez en cuando visito
la ermita de mis amores
y esparciendo bellas flores,
a San Antonio bendito
le expongo serios temores.

   Veo la ermita vacía
y la pila bautismal
cuyo valor sentimental
aún perdura todavía,
está triste, está fatal.

   ¿Qué hace nuestro vecindario
que a la ermita no va a orar?
ni se escucha el repicar
desde el viejo campanario,
llamando al barrio a rezar.

   ¡Ay, portalillo vacío
con tus dos santos en vela,
cual golondrina que vuela
a finales del estío,
sin hallar la buena estela!

   Antonio de Padua o abad
sin duda, dos santos fueron
y a San Antonio vinieron
a orar por su vecindad
presiento, porque quisieron.

   ¿Por qué no nos santiguamos
con agua del Aguanaz?
¿por qué tanta mezquindad
sobre los hombros llevamos
y no mares de bondad?

   Al compás de la invernada
y en nuestro monte Degaña
(abundante en berigaña)
el santo Antonio rezaba
por San Antonio y España.

   ¡Cuánto debemos al Santo,
vecinos de San Antonio!
nuestro escaso patrimonio,
no sufrió jamás quebranto
gracias al bendito Antonio.

   Las mozas que le rezaban
de rodillas en la ermita,
en su corazón escrita
una petición llevaban,
mojada en agua bendita.

   ¡Antonio!, novio queremos
y aunque sea del montón,
no te haremos objeción
ni en apuros te pondremos.
En ti confiamos, buen Antón.

   Y si algunas no casaron,
al Antonio no culpemos,
culpa en el haber carguemos
de quienes "no", contestaron,
a quienes un "si" pidieron.

   ¡San Antonio!, nuevas gracias
y además bien merecidas,
pues tus manos curativas
no precisaron farmacias,
para curar mis heridas.

   ¡Hasta siempre!, compañero
de San Antonio vigía.
Amanece un nuevo día,
para decirte "te quiero"
sin falsaria hipocresía.

Junio de 1993.

El médico, a quien se refieren estos versos, es el doctor D. Fernando Quintana Pando. A él nuestro agradecimiento y a San Antonio, a quien rogamos iluminara su mente, para poder ver más allá de la Ciencia.






miércoles, 9 de abril de 2014

AL SEGADOR Y A LA SALLADORA

Su admiración por las gentes sencillas de la comarca del Pas, le llevó a componer los siguientes poemas, recogidos en el libro titulado:” Cuento pasiego “ escrito en verso y prosa.(1993)

      Como grato saludo al nuevo día,
trinad al alba, pájaros cantores
que si aún duermen los segadores,
les avivará vuestra melodía
siempre agradable en los albores.
      Segador, canta a la salladora
que su sementera está sallando,
y de reojo te está observando
¡Cántala, sin más demora
que muy feliz la harás cantando!
      Segador diestro, pica el dalle
y dale piedra para bien segar,
porque  segador que no sepa afilar
ni  a moza abrazar por el talle,
ni  bien segará, ni sabrá amar.
        Nunca niegues amor a una mujer
si ésta te lo pide, buen segador
ni jamás por dinero vendas amor,
porque el amor no se puede vender
¡Venderlo es cercenar el honor!
        Lleva apetitosa parva contigo 
agua en botijo y bota con vino,
que espinoso y largo es el camino
y si te topas con algún amigo,
recuerda: con pan, vino y tocino……
       Tampoco olvides llevar rastrilla
y  una colodra al cinto colgada,
cogerás  yerba seca bien curada,
si cuando el sol celeste brilla,
volteas con remango la cambada.
      ¡Siega y calla, honrado segador!
si es que quieres vivir en paz,
y cuando compres daque heredad,
lleva a la misma querer y amor,
y tú y tu amor, al amor cantad.